Clonación
humana: oportunidades y riesgos
Dr.
Néstor V. Torres Darias
Profesor
Titular de Universidad de Bioquímica y Biología Molecular. Universidad de La
Laguna.
La posibilidad de clonar
humanos ha pasado de ser ciencia ficción a constituir un hecho técnicamente
posible y sin duda, inminente. Nos crea expectativas es aspectos como: procreación,
deseo de inmortalidad, la salud, la calidad de vida, la ética o convicciones
religiosas.
La comunidad científica
tiene una misión que cumplir: informar sobre los conceptos en el tema de la
clonación y propiciar la reflexión sobre las implicaciones éticas y sociales.
Pues sólo a partir de la información y del conocimiento es posible la reflexión
y la opinión que debe preceder a la toma de decisiones.
Desarrollo.
El término clon procede del
griego “klon” que significa esqueje (tallo, rama o retoño de una planta que se
injerta a otra o se introduce a la tierra para reproducir o multiplicar la
planta). Por lo tanto un clon es un organismo de idéntica constitución genética
procedente de un único individuo mediante multiplicación asexual, siendo a su
vez igual a el. En la naturaleza se produce de forma natural y esporádica clones
de animales superiores (gemelos monocigóticos: como consecuencia de una
división espontánea del zigoto; son iguales entre sí pero distintos de sus
progenitores).
Existen 2 tipos de
clonación: reproductiva y terapéutica o celular. La clonación reproductiva
es el nacimiento de individuos completos genéticamente idénticos mediante la
implantación del embrión clonado en el útero de la madre. La clonación humana
reproductiva tiene pocos defensores pues se considera que se convertiría más en
un acto de consumo; algo que se compra para adquirir un bien material, en este
caso con la única finalidad de proveer órganos de repuesto. Además del riesgo
de fracasos y de seres humanos defectuosos. Y desde la perspectiva religiosa es
común el rechazo pues consideran la vida humana como única y solo puede ser
creada por la deidad correspondiente, y nos lanzan esta duda: ¿Tendría alma un
ser humano clonado?
La clonación terapéutica se
limita a la fase celular con la obtención de las denominadas células madres,
las cuales son capaces de reproducirse indefinidamente y pueden evolucionar y
diferenciarse hacia cualquier tejido (piel, tejido nervioso o muscular).
El argumento principal a
favor de la clonación humana terapéutica es que servirá para avanzar en el
tratamiento de numerosas enfermedades así como en los procedimientos de
fertilización in vitro. El tejido clonado puede sustituir tejido enfermo,
producir proteínas de uso terapéutico, diagnóstico de enfermedades, ensayos de
procedimientos médicos, etc. Es indiscutible que la utilización de
embriones clonados como fuente de células madre tiene una utilidad cierta en el
desarrollo de terapias regenerativas que permitirán tratar una amplia gama de
enfermedades humanas tales como la diabetes, el cáncer, el SIDA, el Parkinson o
el Alzheimer.
La técnica más relevante y
prometedora de la clonación es la transferencia nuclear (TN), que consiste en
la sustitución del núcleo celular de un óvulo por el núcleo de una celular con
una dotación cromosómica completa. Con esta técnica, en 1997 se hizo público el
nacimiento del primer mamífero superior clonado: la mundialmente famosa oveja
Dolly. Poco después se obtuvo la clonación de ratones y también clones de esos
clones.
Cierre.
Este es el debate que se ha
abierto, en el que todos tenemos derecho a intervenir. Pero la participación
exige conocimiento, información. Es condición necesaria, pero no suficiente
contar con información rigurosa y accesible sobre los principios en los que se
sustentan esta nueva revolución tecnológica. Sólo así estaremos a salvo de las
manipulaciones a las que, por motivos religiosos, ideológicos, económicos o por
prejuicios basados en ignorancia, vamos a estar expuestos.
Para dar por concluido el
tema debemos contestarnos las siguientes preguntas:
1.- ¿Dos clones serán
completamente idénticos; por ejemplo, un clon de Einstein tendría su mismo
coeficiente intelectual, personalidad y carácter?
No. No sabemos que genes o
factores determinan y/o definen el carácter o la inteligencia en los clones;
para que sean exactamente idénticos desde todos los puntos de vista debemos de
ser capaces de reproducir el genoma y todos los factores ambientales en donde
se desarrolla (composición de nutrientes y hormonas en el útero materno, el
medio cultural, la sociedad, el lenguaje, la educación, etc. En definitiva: su
historia completa.)
2.- Ante el panorama de
riesgos y posibilidades, ¿Debe la comunidad renunciar a los beneficios de la
clonación humana, condenando al nuevo Frankenstein como hizo la sociedad de la
novela de Mary Shelley?
En ningún caso la solución
ha sido quemar el laboratorio; matar a Frankenstein y condenar a su criatura.
Por el contrario, la respuesta ha sido conocer las consecuencias de lo que se
investiga y aceptar sus beneficios y
riesgos. El miedo no debe limitar la libertad y el progreso. Victor
Frankenstein no debe morir, ni su laboratorio debe ser destruido por el miedo.
Fuente:
Torres Darias, N. V. (s/f).
Clonación humana: oportunidades y riesgos. Recuperado de: http://www.escepticos.es/webanterior/articulos/clonacion.htm
Vínculo de la página donde se encuentra alojado el cómic:
http://www.pixton.com/es/comic/pb5306p7
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