sábado, 22 de noviembre de 2014

Eje 4, actividad 3

Clonación humana: oportunidades y riesgos
Dr. Néstor V. Torres Darias

Profesor Titular de Universidad de Bioquímica y Biología Molecular. Universidad de La Laguna.

 Inicio.
La posibilidad de clonar humanos ha pasado de ser ciencia ficción a constituir un hecho técnicamente posible y sin duda, inminente. Nos crea expectativas es aspectos como: procreación, deseo de inmortalidad, la salud, la calidad de vida, la ética o convicciones religiosas.
La comunidad científica tiene una misión que cumplir: informar sobre los conceptos en el tema de la clonación y propiciar la reflexión sobre las implicaciones éticas y sociales. Pues sólo a partir de la información y del conocimiento es posible la reflexión y la opinión que debe preceder a la toma de decisiones.


Desarrollo.
El término clon procede del griego “klon” que significa esqueje (tallo, rama o retoño de una planta que se injerta a otra o se introduce a la tierra para reproducir o multiplicar la planta). Por lo tanto un clon es un organismo de idéntica constitución genética procedente de un único individuo mediante multiplicación asexual, siendo a su vez igual a el. En la naturaleza se produce de forma natural y esporádica clones de animales superiores (gemelos monocigóticos: como consecuencia de una división espontánea del zigoto; son iguales entre sí pero distintos de sus progenitores).
Existen 2 tipos de clonación: reproductiva y terapéutica o celular. La clonación reproductiva es el nacimiento de individuos completos genéticamente idénticos mediante la implantación del embrión clonado en el útero de la madre. La clonación humana reproductiva tiene pocos defensores pues se considera que se convertiría más en un acto de consumo; algo que se compra para adquirir un bien material, en este caso con la única finalidad de proveer órganos de repuesto. Además del riesgo de fracasos y de seres humanos defectuosos. Y desde la perspectiva religiosa es común el rechazo pues consideran la vida humana como única y solo puede ser creada por la deidad correspondiente, y nos lanzan esta duda: ¿Tendría alma un ser humano clonado?  
La clonación terapéutica se limita a la fase celular con la obtención de las denominadas células madres, las cuales son capaces de reproducirse indefinidamente y pueden evolucionar y diferenciarse hacia cualquier tejido (piel, tejido nervioso o muscular).
El argumento principal a favor de la clonación humana terapéutica es que servirá para avanzar en el tratamiento de numerosas enfermedades así como en los procedimientos de fertilización in vitro. El tejido clonado puede sustituir tejido enfermo, producir proteínas de uso terapéutico, diagnóstico de enfermedades, ensayos de procedimientos médicos, etc. Es indiscutible que la utilización de embriones clonados como fuente de células madre tiene una utilidad cierta en el desarrollo de terapias regenerativas que permitirán tratar una amplia gama de enfermedades humanas tales como la diabetes, el cáncer, el SIDA, el Parkinson o el Alzheimer.

La técnica más relevante y prometedora de la clonación es la transferencia nuclear (TN), que consiste en la sustitución del núcleo celular de un óvulo por el núcleo de una celular con una dotación cromosómica completa. Con esta técnica, en 1997 se hizo público el nacimiento del primer mamífero superior clonado: la mundialmente famosa oveja Dolly. Poco después se obtuvo la clonación de ratones y también clones de esos clones.


Cierre.
Este es el debate que se ha abierto, en el que todos tenemos derecho a intervenir. Pero la participación exige conocimiento, información. Es condición necesaria, pero no suficiente contar con información rigurosa y accesible sobre los principios en los que se sustentan esta nueva revolución tecnológica. Sólo así estaremos a salvo de las manipulaciones a las que, por motivos religiosos, ideológicos, económicos o por prejuicios basados en ignorancia, vamos a estar expuestos.
Para dar por concluido el tema debemos contestarnos las siguientes preguntas:
1.- ¿Dos clones serán completamente idénticos; por ejemplo, un clon de Einstein tendría su mismo coeficiente intelectual, personalidad y carácter?
No. No sabemos que genes o factores determinan y/o definen el carácter o la inteligencia en los clones; para que sean exactamente idénticos desde todos los puntos de vista debemos de ser capaces de reproducir el genoma y todos los factores ambientales en donde se desarrolla (composición de nutrientes y hormonas en el útero materno, el medio cultural, la sociedad, el lenguaje, la educación, etc. En definitiva: su historia completa.)
2.- Ante el panorama de riesgos y posibilidades, ¿Debe la comunidad renunciar a los beneficios de la clonación humana, condenando al nuevo Frankenstein como hizo la sociedad de la novela de Mary Shelley?
En ningún caso la solución ha sido quemar el laboratorio; matar a Frankenstein y condenar a su criatura. Por el contrario, la respuesta ha sido conocer las consecuencias de lo que se investiga y aceptar  sus beneficios y riesgos. El miedo no debe limitar la libertad y el progreso. Victor Frankenstein no debe morir, ni su laboratorio debe ser destruido por el miedo.


Fuente:
Torres Darias, N. V. (s/f). Clonación humana: oportunidades y riesgos. Recuperado de: http://www.escepticos.es/webanterior/articulos/clonacion.htm


Vínculo de la página donde se encuentra alojado el cómic:  
http://www.pixton.com/es/comic/pb5306p7

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